Los 4 Elementos - Por Claudia Porzio Giusto

08.09.2024

                      Muchas culturas han incluido los 4 elementos en sus tradiciones y la mayoría de ellas postula una energía primaria que luego se manifiesta como corrientes energéticas que son los elementos. A esta energía primaria se la conoce como prana, ci, fuerza vital y otras.

LOS 4 ELEMENTOS Y LAS CULTURAS

                       En el Tibet se construyeron símbolos de la Creación llamados stupas y constan de un cubo (tierra), sobre el que descansaba una esfera (agua), sobre ésta un espiral (fuego), luego una luna (aire) y por último una esferita más pequeña (éter, de donde provenían las otras cuatro).

                     En India se encontró un concepto similar en las Sagradas Escrituras (como el Bhagavad Gita) y también en la base de la Medicina Ayurvédica.

                     La filosofía China también se funda en el concepto de los elementos, pero éstos hablan de 5 elementos: madera, fuego, tierra, metal y agua. Tradicionalmente se clasificó a los elementos según el YIN y el YAN, es decir: fuego y aire como energías expresivas y activas (YAN), tierra y agua como energías intuitivas y pasivas (YIN).

                     En Grecia, la antigua filosofía relacionaba los elementos con cuatro facultades del hombre: moral (fuego), estética y alma (agua), intelectual (aire), física (tierra).

                     En Europa Medieval, la idea de los elementos apareció principalmente en los escritos de Galeno (actual Maestro de la Medicina) y que luego dio origen a cuatro temperamentos humanos específicos.

                     En Japón en un escrito del año 1004 dC, los 4 elementos son representados por cuatro cualidades que constituyen la Creación: luz (fuego), levedad (aire), fluidez (agua) y solidez (tierra).

                     Los antiguos asirios representaron los 4 elementos en una esfinge donde aparece una cabeza de hombre (agua), garras de león (fuego), alas (aire), cuerpo de becerro (tierra).

                      En el antiguo Egipto, la esfinge de Gizeh, es un claro símbolo de los 4 elementos, cabeza humana (agua), alas (aire), cuerpo y garras de león (fuego) y el úreo o serpiente en la cabeza (tierra).

                     La Puerta del Sol (Tiahuanaco / Bolivia) también representa los 4 elementos, además de los puntos cardinales y nueve planetas.

                     En la Catedral de Córdoba, Argentina, también se encuentra la representación de los 4 elementos en la entrada de la misma, a través de los cuatro evangelistas: Marcos es el fuego con un león o puma, Mateo es la tierra, con un toro, Lucas es el aire con un cóndor y Juan es el agua, con una cabeza humana. Se dice que el agua está representada por una cabeza humana porque se relaciona con la Era de Acuario y este signo esta simbolizado por el Aguador.

                     Según estudios realizados, las pirámides extendidas por toda la tierra son de tierra, agua, aire y fuego. La Gran Pirámide es una maqueta a escala gigantesca de una molécula de agua, por eso entre los estudiosos se dice que la Gran Pirámide es un Monumento al Agua. Muchas pirámides mexicanas son de tierra, ya que la decoración y arquitectura se basa en serpientes porque para las culturas latinoamericanas, éstas representaban la tierra. Otras pirámides, también en México, simbolizan el fuego porque están relacionadas con el volcán y no solo se encontraron frisos y decoración sobre incendios y explosiones, sino que además la construcción fue realizada con materiales de origen volcánico. Por otra parte, la forma piramidal tiene relación con un volcán. Como pirámide de aire, también en México, fue hallada una construcción, constituida por una superposición de ventanas.

LOS 4 ELEMENTOS Y SUS RELACIONES

                          Con las razas, las estaciones y los puntos cardinales: Amarilla, Otoño y Este (aire), Negra, Primavera y Sur (tierra), Roja, Verano y Oeste (fuego), Blanca, Invierno y Norte (agua).

Nota: Las cuatro razas pertenece a una representación de la tumba del faraón Seti en donde, a diferencia de la actualidad, la raza amarilla y negra ocupaban los primeros lugares, luego seguía la roja y por último, la blanca.

                          Con el cuerpo humano: Sistema respiratorio (aire), Cuerpo físico (tierra), Temperatura corporal (fuego), 70% de agua que somos (agua).

                          Con las terapias holísticas: Renacimientos (aire), Actividad física, Ayunos (tierra), Fogatas (fuego), Baños de inmersión (agua).

                       Con los cuerpos energéticos: Cuerpo Mental (aire), Cuerpo Físico (tierra), Cuerpo Vital (fuego), Cuerpo Emocional (agua).

                          Con la reencarnación: Los 4 elementos se unen en la vida, es decir cuando el alma encarna en un cuerpo. Es por eso que cuando la persona desencarna, los 4 elementos vuelven a su estado primario, vuelven a la fuente.

                          Con la espiritualidad: Los elementos se pueden relacionar con las Partes Divinales de nuestro Real Ser: Padre (Aire), Hijo (Agua), Espíritu Santo (Fuego) y Divina Madre (Tierra).

                          Con el trabajo interno de elevación de consciencia: Hay escritos en donde los elementos se relacionan con energías que se deben vencer para progresar: el aire con la codicia, el agua con la pasión, el fuego con la ira y la tierra con el apego. Por otro lado, están las lecciones que el alma debe aprender a través de los elementos: el aire la hermandad, el agua la paz, el fuego el amor y la tierra el servicio.

                   Con las artes curativas: A través de un sistema de curación llamado Terapia de Polaridad, se puede equilibrar los elementos cuyo accionar provoca estados de salud o enfermedad, según estén o no en armonía. Los elementos también se han utilizado en la Medicina Ayurvédica y la Acupuntura china.

                          Con los elementales: Paracelso, médico y astrólogo medieval, relacionó a cada espíritu de la naturaleza con un elemento. En sus escritos, explicaba cómo trabajar con cada uno de ellos:

  •  A las Ondinas, elementales del Agua (dios Varuna), se las debía controlar con firmeza, de ahí que las personas de agua deben ser firmes consigo mismas y esa es la mejor forma de tratarlas.

  • A los Silfos, espíritus del aire (dios Pavana), se los podía controlar mediante la constancia ya que, para las personas de aire, es difícil concretar algo con una resolución determinada, pero es un paso importante en su evolución.
  • A las Salamandras, elementales del fuego (dios Agni), se las debía controlar a través de la placidez. Las personas de fuego deben aprender el arte de aceptar la vida con calma para evitar tensiones y derroche de energía.  A los Gnomos, elementales de la tierra (dios Kitichi), se los podía controlar mediante una jovial generosidad, que no es una cualidad que se encuentra en personas de tierra, pero pueden beneficiarse de ella incorporándola a su naturaleza.
  • A los Gnomos, elementales de la tierra (dios Kitichi), se los podía controlar mediante una jovial generosidad, que no es una cualidad que se encuentra en personas de tierra, pero pueden beneficiarse de ella incorporándola a su naturaleza.

EL SIGNO SOLAR Y SU ELEMENTO

                         El elemento del signo solar revela la fuerza interior básica que motiva lo que hacemos. Indica de qué forma debemos recargar nuestra energía y alimentar nuestra esencia.

Signos de FUEGO:

               Son ejemplo de espíritus elevados, con gran fe en sí mismos, pueden dirigir su energía conscientemente, mejor que otros signos. Necesitan libertad para expresarse y se aseguran ese espacio a través de la insistencia en su punto de vista.

                         La forma equivocada de actuar se relaciona más, a una falta de control personal, que a una mala intención. Aparecen como impacientes y abrumadores abalanzándose sobre las situaciones y personas con apresuramiento. Requieren compromiso con otras personas que tengan metas y aspiraciones en un tipo de trabajo que sea exigente y activo. Tienden a superar los obstáculos mediante el despliegue de su fuerza que no es de ningún modo discreta. Se cargan de energía al aire libre en contacto con el sol y manteniéndose siempre activos. Signos: Aries, Leo y Sagitario.

Signos de AIRE:

                             Es la energía vital, el mundo de las ideas. Enfocan su energía en pensamientos no materializados de ahí que se los acuse de soñadores sin practicidad. Tienen la aptitud de desapegarse de la experiencia inmediata, dando lugar a la objetividad. Pueden relacionarse con todo tipo de personas, sin considerar si están de acuerdo con ellas.

                             A menudo carecen de emoción profunda. El pensamiento es una fuerza tan dominante en estos signos que pueden sentirse amenazados si se ignora o desacredita la calidad de su intelecto. Del mismo modo tienden a desvalorizar a quienes no tienen rapidez intelectual considerándolos mentalmente lentos. Necesitan de compromisos sociales para poder canalizar sus pensamientos como así también, un tipo de trabajo que les dé libertad y estímulo intelectual.

                        Necesitan aire limpio para recuperarse, el que encuentran en la cumbre de las montañas. En situaciones límites, tienden a elevarse sobre el conflicto flotando por encima de él. Signos: Géminis, Libra y Acuario.

Signos de AGUA:

                           Están en contacto con sus sentimientos, sincronizados con las sutilezas que otros no advierten, Cuando se armonizan conscientemente con las dimensiones profundas de la vida, se convierten en los signos más intuitivos. Están en contacto con la Unidad y a través de su sensibilidad pueden ayudar a otros.

                           Por otro lado, cuando no se conectan profundamente tienden a sentir miedos irracionales, supersensibilidad y susceptibilidad. Necesitan un compromiso emocional con lo que están haciendo o con otras personas, debido a que no pueden separarse de su experiencia.

                           Sienten comodidad si viven o están cerca de un río, el mar, sumergiéndose en agua que corre o en presencia de agua. Ante situaciones conflictivas, tienden a dar vueltas alrededor del problema, desgastando lentamente a la persona o cosa que está en su camino. Signos: Cáncer, Escorpio y Piscis.

Signos de TIERRA:

                           Están en contacto con los sentidos físicos, el aquí y ahora y el mundo material. Son signos armonizados con el mundo de las formas, que la mente práctica considera reales. No es necesario recordarles cómo ganarse la vida, adecuarse al mundo, proveer las necesidades básicas o alcanzar una meta. Por otro lado, comprometerse demasiado con el mundo práctico, puede limitar su imaginación y su mente con pensamientos estrechos, testarudos y caprichosos. 

                          Necesitan asumir deberes y obligaciones materiales para poder expresarse a través de la realización práctica. Sienten comodidad al estar en contacto con la naturaleza, en sintonía con el crecimiento de árboles y plantas o simplemente en contacto con la tierra. Ante un obstáculo, tratan de pasarlo por alto, sin embargo, si los ponen contra la pared golpearán duramente con todas sus fuerzas. Signos: Tauro, Virgo y Capricornio.

COMPATIBILIDADES E INCOMPATIBILIDADES ENTRE SIGNO SOLAR Y ASCENDENTE

                         Así como es importante el elemento del signo solar también lo es el elemento del ascendente. Como el signo de nacimiento representa la esencia, la naturaleza interior y el ascendente es la imagen que mostramos a los demás, es importante que ambos elementos sean compatibles para sentir armonía interna, de lo contrario, la persona siente tirantez entre dos fuerzas que no puede equilibrar. En este caso es importante tomar conciencia de la incompatibilidad de los dos elementos para dar a cada uno el espacio que necesita con actividades que alimenten a.

                   Aquellas personas cuyos elementos se complementan, sienten que su energía va en una sola dirección, que no están disociadas internamente sino más bien, integradas entre su esencia y su imagen exterior.

Elementos Compatibles e Incompatibles:

Son compatibles el Aire y el Fuego ya que el aire aviva al fuego y éste se mezcla con él. Activos, expresivos, energía YAN,

Son compatibles la Tierra y el Agua ya que la tierra contiene al agua y ésta la humedece. Pasivos, intuitivos, energía YIN.

Son incompatibles el Fuego y el Agua porque ésta lo extingue.

Son incompatibles el Fuego y la Tierra porque ésta lo sofoca.

Son incompatibles el Aire y el Agua porque ésta es posesiva.

Son incompatibles el Aire y la Tierra porque ésta lo limita.

EL EQUILIBRIO DE LOS ELEMENTOS EN LA CARTA NATAL

                           La distribución de los elementos en la Carta Natal nos da una idea del funcionamiento básico de una persona ante la vida. Esta distribución estará dada por la cantidad de planetas ubicados en los signos que representan a un determinado elemento. Es importante observar que si hay carencia o muy poco de algún elemento, esto dará la pauta en qué área de la vida, lal individuo persona se desenvuelve con mayor dificultad. También se debe analizar el énfasis que hay en un determinado elemento y el desequilibrio notorio que provoca.

                           Una carta armónica, tomando en cuenta que tenemos Sol, Luna y ocho planetas para distribuir, es aquella que presenta tres cuerpos en un elemento, tres en otro, dos en otro y dos en el último elemento.

Carencia o pocos planetas en AIRE:

Dificultad para separarse de situaciones, experiencias o acciones personales.

Dificultad para ajustarse a ideas nuevas.

Carencia de objetividad

Problemas de comunicación y expresión

Introversión

Énfasis en AIRE:

Curiosidad excesiva

Dificultad en el contacto con la realidad.

Demasiada intelectualidad.

Dificultad para conectarse con los sentimientos.

Carencia o pocos planetas en AGUA:

Dificultad para conectarse con los demás para profundizar.

Restan importancia a los sentimientos ajenos.

Incapacidad para manejar las emociones.

Desconfianza hacia lo intuitivo.

Énfasis en AGUA:

Hipersensibilidad

Apego

Impresionables

Inseguridad, miedo y timidez.

Carencia o pocos planetas en FUEGO

Falta de energía

Depresión ante la vida.

Falta de entusiasmo y alegría.

Desgano.

Carencia de optimismo.

Énfasis en FUEGO:

Impulsividad

Egocentrismo

Deseo de actuar a toda costa.

Falta de control.

Carencia o pocos planetas en TIERRA:

Desarmonía con el mundo físico

Tendencia a vivir en las nubes

Ignorancia acerca de lo que implica sobrevivir en el mundo material.

Sensación de estar fuera de lugar en el mundo.

Incapacidad para prestar atención al llamado

Énfasis en TIERRA:

Visión estrecha.

Falta de imaginación.

Personas escépticas.

Incapacidad de prestar atención al llamado del propio cuerpo.

El mundo material domina gran parte de la vida.

Investiga cuáles son tus elementos y encontrarás las respuestas a tu modo básico de ser y actuar!!

Bibliografía consultada:

Astrología, Psicología y los 4 elementos Stephen Arroyo

La Cábala bíblica- José Álvarez López.

Share
¡Crea tu página web gratis! Esta página web fue creada con Webnode. Crea tu propia web gratis hoy mismo! Comenzar